FUENTES HISTÓRICAS PARA LA GENEALOGÍA DE LAS FAMILIAS DEL OBISPADO DE CONCEPCIÓN, CHILE. Parte II
Por Daniel M. Stewart
Investigador postdoctoral de la Pontificia Universidad Católica de Valparaíso, Chile
danielmoroni@hotmail.com
Los Caballos de Maule: registro colonial de marcas de ganado.
Resumen
Es sabido que los ganados mayores y menores siempre fueron marcados con un hierro caliente en un sistema de registro que aun permanece vigente. Este papel presenta un documento inédito que muestra una venta de caballos, donde las marcas y fierros de los vendedores están incluidas.
Este trabajo se realizó para presentar un documento inédito rarísimo, cuyos detalles abren una ventana al mundo rural no visto en otros documentos de la época, lo que justifica su publicación. Se trata de la tendencia legal de ganados mayores y menores en Chile colonial.
Desde tiempos coloniales, los ganados, tantos menores como mayores, fueron marcados con un hierro para así identificar a su dueño. Los rodeos servían para reunir y marcar los ganados de los estancieros, quienes podían fácilmente reconocer su marca en la espalda o pierna de sus animales. Las marcas del hierro caliente, distintas por cada estanciero, servían como registro verídico de la tenencia legal del animal marcado. Aunque, existen cientos de casos judiciales sobre el robo de ganado que hacen referencia a las marcas de hierro, no tenemos un registro de ellos. Estas señas raramente aparecen en la documentación colonial referente a los estancieros. Como decíamos en ciertos casos judiciales por abigeato, los testigos hacen referencia a la marca de hierro del animal robado, pero en casi ningún caso se incluía una copia en la documentación judicial. La ausencia de un registro de marcas de fierros coloniales hace que no se haya podido analizar este aspecto de la ganadería colonial.
En agosto del año 1767, la frontera sur de Chile se encontraba en los comienzos de un alzamiento indígena que podía escalar fuera de control rápidamente por la desorganización militar de la zona. Para apagar de forma inmediata los ánimos de los caciques rebelados, era necesario abastecer mejor a los soldados de la frontera, quienes por el paso de los años habían quedado sin el equipo necesario para sus labores.
Parte de lo que faltaba a los soldados de la frontera eran caballos de calidad para usar en las campañas al sur del río Biobío. Por eso, el corregidor de Maule recibió una orden del gobernador para entregar (vender) al ejercito unos 100 caballos de los vecinos de su corregimiento. Durante los siguientes días, el corregidor visitó cada estancia de los curatos de Ranquel, Curicó, la Isla y Talca, recibiendo uno o dos caballos de cada estanciero hasta completar los 100 pedidos, los cuales fueron inmediatamente enviados a la frontera.
Para asegurar el pago de los caballos por los oficiales del ejército, el corregidor Francisco Polloni, envió una lista de los vecinos que habían entregado caballos para el ejército. Como estos equinos iban a mezclarse con los que ya estaban en la frontera, para el veedor general iba a ser muy difícil identificar los orígenes y así pagar el dinero a quienes correspondía. Por lo tanto, se incluyó en el margen de la lista de propietarios que habían entregado caballos, la marca de hierro de cada uno.
Francisco Polloni consiguió por lo menos un caballo de casi todos los estancieros del corregimiento de Maule. Se contabilizaron unas 75 marcas de hierro diferentes, con lo cual creamos un catastro único para Chile colonial de marcas de hierro de ganado. Incluir esta información dentro de las investigaciones sobre la criminalidad en los campos rurales del siglo XVIII y en las de producción ganadera de Chile colonial, permitirá un mayor entendimiento de cómo realmente funcionaba este parte del mundo rural. Esperamos que este registro de hierros puede luego formar parte de una investigación exhaustivo sobre el funcionamiento de la ganadería colonial en Chile central.
ARCHIVO NACIONAL HISTORICO DE CHILE, CAPITANIA GENERAL, VOL. 801, FOJAS 154-157.
Muy ilustre señor presidente
Señor: en cumplimiento de lo mandado por vuestra señoría por su decreto de fecha de 20 de julio pasé a practicar prontamente la diligencia de remitir al maestro de campo general del reino los 3 caballos que faltaban para el entero de los 100 que vuestra señoría me tenía ordenado sacarse de los hacendados de este partido, para la habilitación de la tropa arreglada de la frontera. Remitiendo en esta ocasión la lista de los sujetos a quienes se les han sacado como vuestra señoría me lo ordena para que en su vista determine lo que fuere de su superior agrado.
Nuestro Señor que la vida de vuestra señoría muy dilatados años, San Agustín de Talca, y agosto 20 de 1767.
Su rendido criado
Francisco Polloni
Ilustre Señor don Antonio Guill y Gonzaga presidente gobernador y capitán general.
Margen:
Santiago de Chile 10 de septiembre de 1767
Póngase esta carta con la otra que la acompaña de corregidor de la villa San Agustín de Talca informando me precio se deberán satisfacer los ciento y uno caballos que ha remitido a mi dirección en la ciudad de la Concepción de la Madre Santísima de la dicha y disposición del maestre de campo para la habilitación de aquella tropa, remisión de a ese fin testimonio este decreto. (Aguilera, dicho, día, mes y año)
Razón individual de los sujetos hacendados de este partido de Maule a quienes se les han sacado caballos para la habilitación de la tropa arreglar de la frontera por orden del muy ilustre señor presidente don Antonio Guill y Gonzaga presidente y gobernador y capitán general de este reino. Los que componen el numero de 101 los cuales se han remitido a dicha frontera y entregados al maestro de campo general del reino según se me tiene ordenado por el dicho muy ilustre señor presidente y van con los yerros que constan al margen.
Suman los caballos que se han sacado a los hacendados de este partido ciento y uno, como consta por tenor de la citada nómina. Y para que conste lo firmo, en la villa de San Agustín de Talca en veinte días del mes de agosto de mil setecientos sesenta y siete años.
Francisco Polloni